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Bogotá, julio 31 de 2016

Salida # 23 de 2016

La Aguadita, el paisaje que deslumbró a Lucho.

La programación para el mes de julio incluía dos etapas clásicas que nos traen muchos recuerdos en CicloBR, Alto de Tierra Negra y La Aguadita. Señalábamos en anteriores crónicas que lamentablemente este mes de julio no fue bueno para la continuidad de los entrenamientos, mucha gente apenas regresaba de vacaciones, otros las iniciaban y encima tuvimos Tour de Francia y un largo paro camionero que suscitó temor por los desmanes en las vías: Todo esto implicó que algunos perdieran la forma y se desanimaran para asistir los domingos o hacer los recorridos completos.

La subida al Alto de Tierra Negra en la vía a Ubaté, desafortunadamente fue cancelada, una lástima había expectativa; la verdad pensé que la visita a la Aguadita no sobreviviría, calculaba que asistirían menos de 10 pedalistas, pero vean Uds. hoy llegaron 16, una cifra considerable para una etapa famosa por las duras rampas del ascenso de La Aguadita a San Miguel, donde practicaba Lucho Herrera.

Es la segunda vez que programamos la Aguadita. Como recordarán el pasado 3 de abril,  salimos de Siberia, un error de cálculo, fueron más de 109 kmts y casi seis horas de recorrido, nos dimos "garra", Marcolino quien nos acompañó en su vehículo, se vio a gatas para acomodar a los ciclistas que poco a poco iban pidiendo cupo, aun así llegamos a las 2 y 30 de la tarde, pues la Travesía de Chusacá a Siberia es extenuante. La historia de ese recorrido quedó registrada en esta crónica.

Esta vez decidimos salir desde Chusacá, frente a la entrada para tomar la vía a Sibaté, la idea era lograr que una gran mayoría bajara hasta la Aguadita y poder disfrutar la subida sin la presión del tiempo ni el karma de saber que al final nos esperaba el regreso a Siberia via Mondoñedo .

Le correspondía hoy su turno como conductor elegido a Manuel García. No ha podido tener continuidad,  primero por una larga gripa, luego por una caída en un entrenamiento, en la cual  sufrió un corte en su pierna con el pedal. Hoy su hija tenía examen del Icfes, afortunadamente  su Sra. le colaboró. Pese a todos esos inconvenientes, que bien habrían sido motivos para pedir aplazamiento de su turno como conductor elegido, Manuel estuvo puntual en la estación Mobil de Chusacá, acompañado de su hermano Luis, presto para asistir a sus compañeros ciclistas. Qué buen detalle Manuel, muchísimas gracias por ese maravilloso gesto y miles más por esas bolsitas que seguramente con la ayuda de su familia  preparó para cada uno de nosotros, un refrigerio que incluía Pony malta, ponqué, galletas Milo, bocadillos y como si fuera poco fresco bananos, todo un desayuno. Como verán más adelante, Manuelito trabajo muy duro e hizo una excelente labor como reportero gráfico captando imágenes del recorrido.

Permítanme una pausa en esta narración para un mensaje pequeño a mis compañeros ciclistas:

La labor de conductor elegido es una figura que funciona a la perfección en CicloBR, un ciclista sacrifica su salida dominical una vez al año para escoltar y prestar asistencia en su vehículo. Hace años cuando decidimos sugerir ese turno voluntario, alguien decidió traer bocadillos para sus compañeros, el siguiente agregó galletas y poco a poco se fue volviendo costumbre que el conductor elegido nos trajera refrigerios, no es algo obligatorio, pero estoy seguro que lo hacen con todo el cariño del mundo. Pero hay algo que se ha convertido en un problema para cada conductor elegido, tratar de adivinar cuántos ciclistas aparecerán el domingo, tarea como para Regina 11.  Cada conductor elegido opta por comprar entre 25 y 30 refrigerios, bajo la premisa de que es mejor que sobre y no que falte. Considero que estamos en mora de implantar la costumbre de confirmar la asistencia, lo cual sería  un mínimo detalle para quien debe hacer ese gasto, aunque reitero se hace con gusto. Por tanto respetuosamente sugiero que tengamos la gentileza de confirmarle la asistencia directamente al conductor elegido de turno mediante un mensajito de Whatsapp, les dejo la inquietud.

Luego de la cuña, retomemos la bitácora, les comentaba que 16 pedalistas se le midieron a esta etapa, un recorrido que frecuentábamos en los años de juventud, lo habíamos abandonado por el mal estado de la vía y por la inseguridad en la misma. Sabemos lo mucho que habrían disfrutado este recorrido Molanito (se había perdido el anterior), pero desafortunadamente “su costilla no se lo permite”  y Laura que frustrada con la cancelación de la Etapa a Tierra Negra, se había preparado con todo para La Aguadita, pero problemas de salud le impidieron asistir.  Pero que no se preocupen ellos ni los que por una u otra razón no nos pudieron acompañar hoy, habrá otra oportunidad este año, por ahora les pedimos que nos acompañen en esta nueva aventura de manera virtual, a través de la crónica, por las tierras que hicieron grande a Lucho Herrera.

Hoy se reintegró oficialmente a CicloBR, Alberto Rivera Marín, nuestro estimado “Jurisconsulto”, quien se había retirado desde octubre de 2012 para militar en las filas de Los Titanes, un grupo ciclístico que conformaron en ese entonces varios apreciados colegas luego de una escisión de CicloBR. Alberto esta fue,  es y será su casa por lo cual es Ud. bienvenido.

Nuevamente tendremos el honor de contar con un abogado que se había especializado en asumir la defensa de sus compañeros ciclistas participantes en las Clásicas de la Amistad en las cuales sabía aplicar la hermenéutica en la compleja y no siempre justa legislación de la FICA. Igualmente volveremos a tener al mejor animador en los bailes de las despedidas anuales.

Pero lo que es más importante, retorna un excelente competidor, curtido con la experiencia adquirida en los Titanes,   que aportará picante a sana competencia en las salidas dominicales.

Ahora si empecemos el relato, a las 8 a.m. partimos de la Bomba Mobil de Chusacá, avanzamos unos pocos metros y tomamos la vía que nos llevaría a Sibaté. Es una carretera angosta, algo transitada que bordea el costado norte del embalse del Muña, cuya historia relatamos en la crónica del 3 de abril de 2016. Poco a poco nos vamos acostumbrando al olor de las aguas contaminadas del embalse de las cuales huimos en dirección a Sibaté, donde completamos 10 kmts de recorrido en terreno plano.

Una vez salimos del congestionado centro de Sibaté, comienza la Paz y el terreno de ascenso, justo cuando avistamos el pequeño y estrecho túnel de roca sólida, ya sabemos que lo que sigue es un ascenso  de 7,5 kmts con rampas suaves pero constantes  que nunca sobrepasan el 3% de inclinación y por tanto nos permiten subir sin acudir a la máxima reserva de piñones.

Pachito, se emociona conduce el lote en los primeros dos kmts y luego trata de sostener el paso a W. Duarte y a A. Rivera, desde atrás me pregunto si le alcanzará y dicho y hecho, en mitad de camino “se atraviesa”, espera a que pase Marcolino quien venía cerrando el grupo y decide agarrarse del bolsillo de su camiseta mientras toma fuerzas

La parte final del ascenso que tiene un tramo al 4% de inclinación luego se suaviza hasta que encontramos el antiguo peaje y tenemos a la vista el restaurante “El Alto del Cuchuco” en San Miguel, donde hacemos una breve parada, antes de tomar el camino de descenso hacia La Aguadita.

Rápidamente se conforman dos grupos: los que van a La Aguadita y quienes llegarán al sitio conocido como “Los Quesos” a 6 Kmts del Alto.

Nobile y yo decidimos sacarle el quite a la bajada  pues sabemos que las rampas son bastante inclinadas y bajamos acompañando a Manuel y a Luis en el automóvil. Bajando vemos las temibles rampas que luego tendremos que atacar en bici, Nobile parece arrepentida pues realmente esas curvas asustan, pero ella confía en que la nueva bici, que hoy está estrenando, le permitirá subir con su potente piñón veintinueve. A los tres kmts encontramos a Alonso, padre de Ricardo  y a Isabel Cristina, amiga de Pablito  a la orilla esperando el carro. Isabel había pinchado así que Manuel le cambió la rueda trasera por la de repuesto. Continuaron el camino y a 30 metros Alonso se dio cuenta que el también venía pinchado, así que le tocó subir su bici al carro.

En el Kmt 6 paramos, allí estaban Pacho, Marco y Pulga. Los demás seguramente iban ya muy cerca de la Aguadita. Estaba seguro de que  Pulga bajaría conmigo a la Aguadita pero al preguntarle, me respondió tajantemente “No, yo no bajo más”. Le insistí varias veces, para ser  sinceros una sola vez, aún tenía en mi mente la imagen de las rampas que habíamos pasado y pensé que tal vez la decisión de Pulga era la correcta. Así que los que se bajan a tomar aguadepanela con quesito. Marcolino aprovechó el descanso y le despinchó la rueda a Alonso

Manuel siguió en busca del Grupo que iba camino a la Aguadita para acompañarlos. Ocho kmts más abajo Camilo, Alberto, Eduardo, W.Duarte, Geoffre, Ricardo y Pablo se habían encontrado en la cafetería con Reinaldo, quien venía de Siberia y había bajado más temprano.

Entre tanto, nosotros organizamos el grupito de “Los Quesos”, en la avanzada salieron Nobile y Pacho, cinco minutos después Marco y luego Alonso e Isabel. A los diez minutos más o menos salimos con Pulga. Cada uno se concentró en su tarea. Los primeros 500 metros del ascenso desde los quesos son suaves, luego van sucediéndose una a una curvas donde la pendiente cada vez va in crescendo inclinando. A los dos kmts aparece un corto descanso, alli un pequeño puente en una curva y al frente la montaña  totalmente tapizada de helechos gigantescos y vegetación típica de Bosques húmedos. Cerca de allí alcanzamos a avistar a Marcolino a quien pasamos a los pocos minutos; a lo lejos alcanzamos a ver a Pacho y a Nobile. Pulga se quedó para acompañarlos, pues ya estábamos en los 2,5 kmts finales en la parte más dura del ascenso;  decidí ir en busca de Alonso e Isabel, pero esta parejita la habían tomado en serio, a Alonso apenas lo pude alcanzar a 200 metros de San Miguel en la última curva y a Isabel cerca del peaje ya coronando el Alto.

Paramos en el alto, a los pocos minutos  llegó Pacho, luego Pulga acompañando a  Nobile y a Marco. La pendiente en estos kmts finales oscila entre el 6 y el 7% pero un una curva en U, pasa al 8%, en la última curva es posible bajar un par de piñones para el remate. Si bien es cierto que las rampas finales son menos duras de lo que se ven desde el carro cuando se desciende, hay que tomarlas con calma, pero se pueden subir sin problemas, por ejemplo Nobile, Pacho y Marco las superaron sin ninguna ayuda.

Abajo en la Aguadita el Grupo había terminado de saborear el caldito y habían emprendido la subida. Alberto y Camilo apretaron el paso y el lote de ocho se convirtió en una fila alargada. Camilo se dejó tentar por un jovencito que subía a paso fuerte y se despidió de sus compañeros. Tenemos que destacar el Tremendo esfuerzo del Chinazo, luego de unas vacaciones en Europa sin entrenar , se vino desde su casa en bici hasta Soacha y se  le midió a esta dura tarea, “Très bien Mon Ami”.

Reinaldo pagó la larga travesía desde Siberia y tuvo que subirse al carro a recuperarse por unos minutos, pero antes de las rampas retomó su bici y las venció sin problemas.

El segundo en llegar del grupo de Aguadita fue W. Duarte, no sabemos dónde entrena pero se nota que el joven está en forma, logró rebasar a Alberto y ganarle el segundo lugar en el alto. Luego llegaron, Geoffre y Ricardo, Eduardo, Pablo y Rei.

Todos se veían encantados con la subida, muy bello paisaje, carretera en buen estado, algo duro a la salida de la Aguadita, luego un largo trayecto pedaleable antes de afrontar las temidas rampas finales, pero nada del otro mundo. Escucharlos comentar esto, confieso me hicieron dar envidia de la buena, así que prometo que la próxima si bajaré a la Aguadita sin falta, matamos el tigre y nos asustamos con el cuero. Miren Uds, hasta se puede subir hablando por teléfono o posando para la foto.

Mientras esperábamos la llegada en el alto, al calor de un delicioso tinto, con Pulga planeábamos “La próxima vez” por esta ruta y pensamos que por ejemplo los que ya han bajado dos veces a la Aguadita pueden bajar hasta Fusa, son 10 kmts más abajo, los de la C podemos ir a la Aguadita y la categoría D hasta los Quesos. Trataremos de programarla en septiembre u octubre con el grupo completo. Como el viajecito es largo hasta Soacha, es conveniente adelantar la cita para las 7 de la mañana.

Con el grupo completo y todos satisfechos con la tarea ciclística que cada uno se puso, iniciamos el descenso hacia Sibaté, minutos antes, se habían adelantado Nobile, PAcho e Isabel. El pavimento está en buen estado, la visibilidad es excelente y la bajada se hace la mayor parte del tiempo pedaleando, son casi 10 kmts hasta llegar nuevamente a la estación Mobil de Chusacá.En la parte plana el ritmo fue bastante duro, pero logramos llegar en Grupo.

Partimos nuevamente hacia Bogotá, nos esperaba el consabido trancón de Soacha, pero todo lo bueno tiene un precio y ese es el sacrificio que tenemos que hacer para poder disfrutar la belleza del paisaje de la ruta de Lucho Herrera, una o dos veces cada año.
Los invitamos a revivir en CicloBR Facebook la etapa con las excelentes imágenes  que captó Manuel.

Les deseamos una Feliz Semana y nos veremos nuevamente en el camino para recorrer las rutas el próximo mes de agosto. El lunes esperamos tenerles la programación.

Nota: felicitaciones a los CicloBR que participaron en la Media Maratón de Bogotá.

 

 

 

 

 

 
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