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Bogotá septiembre 3 y 4 de 2022
Nos abrieron la puerta de oro de Santander
A finales del mes de agosto Orlando Carrillo cursó una invitación para un “Ciclopaseo” a Barbosa y sus alrededores, con dos etapas, el sábado 3 y el domingo 4 de septiembre de 2019. Una veintena de ciclistas confirmaron, al final quince salieron al ruedo:
Nobile González, Eduardo González, Alberto Rivera, William Duarte, Natalia González, Orlando Márquez, Hermes Alvarado, Pablo Torres, Francisco Morales, Lorena Hernández, Martín Saavedra, Wilfran Díaz, Gustavo Palencia, Fernando Flores, y por supuesto el anfitrión Orlando Carrillo.
Nuestro anfitrión y su familia viajaron el jueves para adelantar los preparativos del evento, que organizaron con Gustavo Palencia y Wilfran Díaz. Los demás viajamos el viernes, excepto Lorena quien llegó a Barbosa el sábado, con su hijo Martín y su hermana Carol.
Orlando planeó una primera etapa para el día sábado 3 de septiembre con tres recorridos partiendo y volviendo a Barbosa en cada uno:
y para el día domingo una segunda etapa:
El viernes a medio día partimos en un primer vehículo con Hermes, Pacho y William. Con nosotros viajó Gustavo Palencia en su moto para guiarnos dado que el conoce el recorrido y la ubicación de la casa en Barbosa.
En Ventaquemada confluimos con Pulga y Nobile, allí almorzamos con un poderoso cuchuco con espinazo para aguantar el trayecto hasta Barbosa.
Gustavo había calculado que sería un soleado día por lo cual llevó solo una camisa de licra, le facilitamos una rompevientos de ciclismo que de algo le ayudó.
La idea de Gustavo era no ingresar a Tunja para evitar el tráfico de la ciudad y tomar la vía a Cómbita para salir adelante; nos pasamos del cruce y casi llegamos a Paipa, luego retomamos el rumbo. A la entrada de Cómbita conocimos el monumento a los ciclistas, que parece se erigió también en honor a Nairo.
Unos kilómetros más adelante ya sobre la vía a Bucaramanga, nos encontramos con una casita amarilla y un gran mural en homenaje a Nairo Quintana, al lado una pequeña tienda, nos cuentan que allí atiende don Luis Quintana padre del campeón y cuando llega Nairo a visitarlos es un acontecimiento en el negocito.
Orlando Carrillo nos sorprendió con una cena en un sitio típico, se trataba de las famosas hayacas santandereanas de arroz, primas hermanas de la familia de los tamales pero de forma rectangular y plana, deliciosas y recomendables. Yo repetí, creo que me comí la que le correspondía a Javier.
Regresamos a la casa para acomodarnos, el único que había traído carpa era El Chinazo, pero como había lloviznado no era buena idea acampar fuera, además como teníamos invitados que habían cancelado su reserva, finalmente todos nos pudimos acomodar en casa de Orlando, los solteros en cómodos colchones, mucho mejor que en carpa y las parejas de matrimonios en los cuartos.
Pachito parecía preguntarse si de pronto podría quedarse en esa pequeña casita que había en el Patio, pero le tocó corredor exclusivo.
Antes de retirarnos a nuestros aposentos, aprovechamos para celebrarle el cumpleaños a Alberto con una deliciosa torta que improvisamos a partir de una bolsa de mini chocoramos, y un brazo de reina o liberal; Wilfran pidió prestadas unas ramitas de paja de un florero de la señora Marilú, esposa de Orlando y con eso Alberto pudo soplar, por un ladito para no quemarse las canas, al momento de cantarle el happy birthday, mientras sonaban los voladores y los aplausos ..
Segundo día, septiembre 3 de 2022
Amaneció, hora de alistarnos para la primera etapa de ciclismo, primer paso, disfrazarnos de ciclistas. Orlando había contratado los desayunos en Barbosa, antes un delicioso tinto que preparó la señora Nobile. Alistamos las bicis y partimos en los vehículos hacia el restaurante.
Caldo de carne, arepa, chocolate o café y huevos pericos, un tremendo desayuno por la módica suma de $10 mil.
Todo listo para partir a lo desconocido, pues salvo Orlando y Gustavo, nadie conocía ninguno de los tres tramos ida y vuelta que planeó para nosotros, solo esperábamos que hubiese pensado en estas carnitas y huesitos. Nos esperaban entre 86 y 87 kmts.
Como de costumbre la foto de rigor antes de la partida.
La niña de azul es Lily amiga de Carrillo, un dura, es ciclista élite ha participado en selectivos para vuelta a Colombia; en la foto no aparecen Lorena ni Martín, venían en camino y se integrarían luego.
Todo listo, nos aprestamos para iniciar la primera etapa del recorrido programado para el “ciclo paseo”. Un primer segmento que nos llevaría de Barbosa al rio Suárez, 14 kmts de ida y 14 de regreso, con el siguiente perfil montañoso:
Orlando C. contrató un acompañante en moto, excelente idea, pues ya hemos visto cómo aporta al grupo en seguridad y apoyo una motocicleta. Dieron la orden de partir; desde el sitio donde tomamos la foto teníamos que tomar una calle con una pequeña bajada que nos lleva a la vía principal. Justo cuando arrancaron descubrí que tenía puesto el plato grande, y un piñón pequeño paré y lo pasé manualmente a una relación suave, luego de la bajada, como por arte de magia mis compañeros de aventura habían desaparecido. Salí a la avenida principal con la esperanza de ver a lo lejos el grupo de las camisetas blancas.
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Paré en un punto donde se bifurca la vía, allí hay un monumento, ni rastros del grupo, ahora el lío era saber por dónde habían tomado, Como suele ocurrir tomé el camino equivocado, pero preguntando se llega Roma, así ubiqué la salida correcta, y me encontré al acompañante en moto que venía buscándome, me guio y ahora si tocaba plato y piñón pequeño para llegarles, misión que como ya se imaginarán era imposible.
El monumento, ubicado en el sitio que llaman La Y, es un homenaje a los forjadores de Barbosa, un pueblo que no tuvo un fundador conocido, pero que tiene su propia historia y que fue conformado por gente que llegó de muchas partes de Colombia.
Con la moto escolta alcancé a los que venían atrás, la verdad habían disminuido la velocidad para esperarme, pasé de largo, el señor de la moto paró, vi a algunos de mis compañeros tomando fotos en un puente, y seguí; dos kmts más adelante me alcanzó la moto para avisarme que la etapa terminaba atrás en el puente, pucha!! definitivamente no era mi día, pero luego “disfruté mucho” viendo como mis amigos hacían videos y se tomaban fotos con el caudaloso rio Suarez como fondo. Hubo tiempo hasta para tiernas escenas de amor.
tomado por Wilfran
Regresamos por la misma vía hacia Barbosa, a la entrada nos esperaban Lorena Martín y Carol. En Barbosa terminó el primer tramo de la etapa, ahora teníamos la segunda tarea, llegar al alto de Guavatá, y regresar nuevamente a Barbosa, es decir 38 kmts ida y regreso.
La subida a Puente Nacional realmente no es tan temible como se aprecia en la gráfica que me pintó la aplicación Ekibike, la hicimos a buen ritmo pues tiene repechos y descensos. Luego si lo duro es lo que sigue. Giramos para buscar el camino a Guavatá, subimos siete kmts duritos hasta el Alto de Guavatá. Lo mejor de este tramo fue la parada de descanso en un puestico donde vendían jugos, y salpicón.
Arrasamos con las existencias, los dueños, una pareja de campesinos no daba abasto preparando y sirviendo jugos de naranja, salpicones y hasta borojó, el problema era de sed, ya llevábamos casi 50 kmts bien andados, contribuimos con la microempresa pues hicieron una buena ventica, gracias al tocayo Carillo. Esa si es la verdadera economía naranja, fruta que les da de comer.
Regresamos por donde vinimos para llegar nuevamente a Barbosa, allí tomamos la vía a Vélez, el destino final era solo hasta los Guayabos, ubicado a 12 kmts, la idea de Orlando Carrillo era que degustáramos la famosa gelatina con todos los juguetes (de dulce).
Una carretera preciosa, muy bien pavimentada, y con una pendiente manejable, pero sin descansos, teníamos que llegar inicialmente al alto llamado Puerto Mirla ubicado a 7 kmts. Y luego descender otros cinco para llegar a los Guayabos. Disfrutamos y sufrimos la subida, pero se coronó. Lorena acompañó todo el camino a Martín con la escolta de Carol. Lily se había regresado a Barbosa para cumplir un compromiso, Fernando tuvo entonces que medirse con otros competidores, le quedó tiempo hasta para contar historias en carretera
En la parte de atrás venía Nobile acompañada de Willy Duarte, se había quedado con ella porque el ya había hecho un buen esfuerzo. Una vez terminó la subida y justo al inicio de la bajada había una mancha de gasolina en la vía que no pudo evitar Willy, su bici le hizo un extraño y cayó sobre un costado, con tan mala suerte que le afectó el fémur. Con la ayuda de un buen samaritano que paró lo llevaron a Vélez y de allí lo remitieron a Tunja para una intervención que programaron para el jueves 8 de septiembre.
Nos acompañaba Martha Romero, "Romerito" la esposa del Chinazo, qué trabajo loable el que hizo no solo en el acompañamiento, si no en el manejo del accidente de Willy, le dio todo lo que tenía en el carro, agua banano azúcar y hasta una botella de Pedialite que traía Lorena, seguramente todo eso le ayudó. Martha y Natalia se fueron para Vélez y acompañaron a William hasta que le hicieron los exámenes de rigor.
Lamentable, son los gajes de este deporte. El grupo que iba adelante alcanzó a llegar a los Guayabos y a degustar la famosa gelatina con todo, otros nos la perdimos. Los números que marcaba el Cat eye de William nos indican cuánto llevábamos de recorrido hasta el punto del accidente.
Regresamos por tercera vez a Barbosa para almorzar, Orlando nos había reservado en un restaurante que tiene una excelente sazón y porciones generosas. Para completar caí en la tentación que me puso Alexandra la esposa de Wilfran, me invitó a probar los helados de Barbosa, un pecado para un deportista pero una delicia que no se podía eludir, afortunadamente yo fui de los que no probó la bomba azucarada de los Guayabos, la gelatina con todos los dulces.
Merecíamos un descanso luego de la extenuante jornada, en total el periplo por Barbosa y sus alrededores marcó casi 85 kmts y cinco horas. Cada uno marchó a su ritmo y según sus capacidades, y tuvo la oportunidad de medirse en la subida y en el descenso como el caso de Alberto y Gustavo a quienes vimos encantados midiéndose en ese terreno, Alberto le daba consejos pues como sabemos es su especialidad.
A propósito de Alberto, fue otro de los damnificados, resulta que él hace rato decidió no usar en Bogotá pantaloneta de ciclismo corta, por lo cual sus piernas no ven el sol hace un "jurgo", para este ciclo paseo desempolvó sus pantalonetas de manga corta y como era de esperarse el astro rey hizo estragos, terminó como un camarón, por lo cual en la noche tomó la decisión de no salir para la etapa del domingo.
En la noche tuvimos la sesión de comentarios sobre las incidencias de la etapa, Nobile amenazó en broma a Orlando Carillo con prepararle en Bogotá un recorrido para el desquite.
Degustamos los famosos brazos de reina típicos de Santander, conocidos en el interior como liberales. Una dosis de azúcar necesaria luego del esfuerzo, seguramente el médico nos la hubiera recetado.
Tercer día, septiembre 4 de 2022
Domingo, último día del ciclo paseo, el grupo reporta dos bajas, la de Willy retiro obligado por la caída desafortunada el día anterior en la vía a Vélez y el de Alberto Rivera, no firmó la planilla de salida por auto incapacidad debida a quemaduras solares en sus piernas. Se le recomienda el uso de la pantaloneta corta en Bogotá para que su piel se vaya acostumbrando y la aplicación de este tipo de cremitas para protegerse del sol cuyos rayos ultravioletas son peligrosos.
La tarea que los anfitriones nos pusieron para hoy es esta:
Recorreremos 17,5 kmts para ir de Barbosa a Vélez y otro tanto de regreso. La idea es aprovechar para ir al hospital de Vélez y visitar a William.
Desayunamos en el mismo restaurante en Barbosa, de propiedad de un hermano de Orlando Carrillo. Esta vez nos contrató emparedados, ensalada de frutas y cafecito.
Partimos del mismo punto, parque Jorge Eliécer Gaitán, extrañamente esta vez ni posamos para la foto de salida, ni me perdí, ni salieron desbocados.
Tomamos la vía a Vélez, la entrada a la vía es un ramal angosto que empieza en subida, es la misma carretera del último tramo que recorrimos ayer, de Barbosa a los Guayabos,
Iremos 5.5 kmt más adelante de los Guayabos (punto de llegada de ayer), para llegar a la población de Vélez, la tierra de los bocadillos elaborados con pulpa de guayaba cultivada en varias ciudades del país. Esta vez conocemos buena parte del recorrido, sabemos que son casi 7 kmts de ascenso hasta Puerto Mirla.
Qué diferencia hacer esos siete kmts, se me hizo más corto. Luego viene un tramo de descenso y un falso plano que persiste y se trata de empinar más a la llegada a Vélez, allí subimos hasta el Hospital de Vélez y paramos al frente en una cafetería, para que quienes quisieran ingresaran a visitar a William, la primera que entró, porque solo podíamos de a uno, fue Nobile, hizo una video conferencia.
Willy durmió en la misma camilla en que lo trasladaron, pero ya estaba tranquilo por el efecto de los sedantes para el dolor.
Terminada la obra de misericordia, visitar al enfermo, luego Orlando Carrillo nos invitó a conocer la “iglesia atravesada” de Vélez, es la catedral de nuestra señora de las nieves, construida en 1539, edificación que es patrimonio cultural de Santander, se le conoce como la Iglesia atravesada puesto que su entrada es por un costado. De allí salió ese dicho de los santandereanos, “pingo Ud. es más atravesado que la iglesia de Vélez”. Frente a la plaza de la iglesia encontramos a un personaje (tiene un aire a alguien del grupo) quien dijo ser el fotógrafo de la curia, nos ayudó a tomar la siguiente imagen:
Además resultó contándonos la historia de la iglesia.
Nobile, Pablito y yo dimos por terminada la montada en bici e hicimos el recorrido acompañando a Martha en su vehículo.
La siguiente parada fue en los Guayabos para degustar la gelatina multi sabores con crema de leche, dulce de breva, queso, papayuela y arequipe, entre otros ingredientes, una verdadera bomba atómica de dulce, pero que es obligatorio probar al visitar Vélez.
El resto de pedalistas hicieron el recorrido en bici hasta Barbosa. Wilfran se había adelantado, nos tenía amenazados con una asadito. Luego de un descanso y un relajante baño, pasamos a manteles en el patio de la casa de la familia Carrillo, para probar el asado, de vegetales y carnes acompañado de un refajito.
Al terminar los anfitriones y organizadores del ciclo paseo nos informaron que tenían una sorpresa para nosotros, habían mandado a fabricar camisetas para los ciclistas, gorras para las dama y botones recordatorios de nuestra primera visita a Barbosa, un bonito detalle que no olvidaremos.
Los asistentes invitados a este ciclo paseo, previamente habíamos pactado una “vaki” para comprarles a las familias Carillo, Díaz y Fernández un detallito por sus atenciones. Les entregamos un par de hamacas típicas para Marylú y su esposo Orlando, para Alexandra y su esposo Wilfran para Javier y su esposa Martha quienes no nos pudieron acompañar por problemas familiares, y una camiseta La Paz para Gustavo.
Les agradecemos a Orlando, a su familia y a los demás organizadores, por la invitación y todas sus atenciones en este ciclo paseo por tierras santandereanas, que resultó de maravilla. Nos llevamos un bello recuerdo, fueron tres días inolvidables que nos sacaron de la rutina. Esperamos retribuirles con otro con etapas más duras y desconocidas, como amenazó Nobile. (es broma).
Un agradecimiento especial para “Romerito” por su labor, a Marylú, a Stephanie, a Sandra, a Alexandra, a Lucila, y a Carol por su ayuda.
Mensaje de Martha por el obsequio de sus amigos de CicloBR:
| Buenos días a todos. Les quiero manifestar mis más sinceros agradecimientos por tan lindo detalle recibido por parte de la familia ciclo Br. Pues no me lo esperaba bueno todo es sorpresa en la vida. Que pena se hayan molestado solo me resta, agradecer todo lo hago con todo el amor del mundo y por muchos kilómetros más pueden contar conmigo mil y mil y atenta a ustedes un abrazo grande a todos de agradecimiento y pronto nos veremos. |
Un abrazo de felicitación para Natalia y para Martín, son el futuro CicloBR.
Con tristeza partimos hacia Bogotá, pero seguramente este evento será tema de conversación varios días. Les ruego a los lectores me disculpen, hubiera querido hacer un relato más detallado para que quede en la historia escrita de CicloBR, pero el andar en la parte trasera del pelotón me hizo perderme seguramente de los mejores detalles y las pequeñas batallas en ascenso de los Ciclobeeres, para ellos un agradecimiento por su compañía, incluídas Saida y Lily.
A William le deseamos éxito en la intervención y una pronta recuperación. Hasta la próxima, pórtense bien!! . |