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Décima salida de la temporada de 2016

Bogotá, abril 3 de 2016

El día en que decidimos emular a una gloria del ciclismo colombiano

La historia de hoy comienza realmente el pasado 16 de marzo, ese día solicité  a mis colegas que nos sugirieran recorridos para la programación del mes de abril, surgieron nueve propuestas, una de ellas esta que se programó para el 3 de abril:

Propongo: Siberia, Mondoñedo, Canoas, Sibaté, San Miguel – Orlando Molano

La de San Miguel - Javier Pirateque.

A la de Orlando Molano se le podría agregar, después de pasar el Alto de San Miguel bajar unos pocos Kmts hasta un sitio que llaman “Los quesos”- Ildefonso

Pensándolo bien la historia de hoy comenzó en la década de 1980, pues ahora entiendo que en esta propuesta estaba implícito el deseo de recorrer los parajes que le dieron la gloria a uno de los más grandes pedalistas colombianos: el hijo de Esther y Rafael, el hermano de Álvaro, Natividad, Rafael y Orlando, aquel que nació en la finca Las Brisas, en la vereda de La Aguadita, cerca de Fusagasugá, el 4 de mayo de 1961.
Aquí está la clave:

"Cuando corrí el Clásico RCN en el año 81. Don Julio Arrastía me entrevistó y me preguntó: "¿Usted qué hace?, ¿a qué se dedica aparte de montar en bicicleta?".
Y le dije: "Cuando no estoy montando en cicla, trabajo en un jardín, en un vivero".

Al otro día me puso el apelativo el Jardinerito. Y así me quedé. Yo mismo atendía a los clientes, estaba pendiente del cuidado de las plantas y repartía los pedidos. Pero por las noches llegaba agotado, con mucho dolor en los pies de tanto caminar. Mi mamá se compadeció y me compró una bicicleta, pero no me acuerdo del color. Por las mañanas estudiaba y por las tardes repartía flores, siempre sobre la bicicleta "panadera" que, si acaso, tenía un piñón de 21 dientes, con el cual superaba los duros ascensos del alto de San Miguel.

Luis Alberto Herrera Herrera

Con Marcolino, Pulga, W. Duarte, Melki, Pacho, J. Sánchez, Gustavo Herrera, Rafaél Caicedo, entre otros muchos,  hace más de 20 años, en plena juventud, vivimos la historia de hoy y sabíamos que San Miguel es una temible etapa, pero nuestros jóvenes pedalistas querían vivirla y saber qué sensaciones tenía Lucho subiendo de la Aguadita a San Miguel. Pero hoy los vi entusiamados y despreocuados con la misión, de pronto tenían razón, el ciclismo ha evolucionado mucho, las bicis son hoy muy livianas y tenemos cambios de montaña con los cuales ni soñó El Jardinerito, cuentan además con recursos técnicos en la bici, cuenta- kilómetros y aparatos que marcan todo, cadencia, pulsaciones, frecuencia cardíaca, velocidad, pendiente, altimetría etc. La cosa hoy debía ser más fácil de lo que le tocó a Lucho.

Veinte pedalistas, incluidos dos invitados,  se hicieron presentes en Kioskos. Ildefonso llegó con su hija Natalia  Manuel Panesso nos presentó a Ricardo Rodríguez, hijo de un pensionado del BR, quien está interesado en vincularse a CicloBR.

A Marcolino le correspondió hoy el turno como conductor elegido, pese a que nadie pinchó tuvo bastante trabajo, como podrán comprobarlo  más adelante. Igualmnete trabajó duro su billetera pues canceló seis (6) peajes en el recorrido, andaba preocupado pero lo tranquilizamos, la Tesorería de CicloBR con gusto reemplazará los billeticos que  con pesar dejaba en cada alcabala. Los refrigerios que nos trajo decidió entregarlos en el primer punto de parada, Mondoñedo, buena idea.

Gracias Marco excelente acompañamiento y por toda su información, pues como descubrirán hizo un valioso aporte a esta crónica.
A  las 7:50 aún estaban sentados cómodamente bastante relajados en los Kioskos, en plena tertulia; Eduardo les proponía mejor ir al Romeral, pero le aclaré que esa “etapita” estaba en las propuestas y quedó para Mayo pues fueron tantas que aún tenemos material para dos meses y medio.

Casi a las 8 a.m. finalmente partimos rumbo a Funza, cuando alistaba la camarita para la consabida foto de la salida, vi que comenzaron  a salir y fue imposible registrar las caras frescas al inicio de la etapa. En Mosquera se nos unieron Geoffre y Mauricio y antes de la subida al Km 9 de la Mesa Manuel García.  De esta manera el combo para San Miguel llegó a 23 ciclistas.

Al iniciar la subida por primera y tal vez la única vez en este recorrido el grupo estaba completo, de a 4 en fondo ocupábamos un carril, pero pronto la subida se encargó de convertir ese lote en una larga hilera, hasta Mondoñedo donde Marco nos esperaba con  bananos, jugo  y bocadillos. Sugerí que los que pensaban bajar desde San Miguel hacia La Aguadita los 6 kmts sugeridos en la programación partieran primero. Faltaban Ilde, Natalia y Pulga que se quedó esperándolos en la subida al Kmt 9.

La propuesta cayó muy bien, tanto que partieron “todos”, nos quedamos solo Nobile Ricardo y yo. Iniciamos el descenso esperando que Pulga y los García nos alcanzaran. En el cruce de Indumil en la vía Mondoñedo canoas encontramos a Ana, al mono Trejos, y a Alvarito Cuervo quienes estaban esperando a Ricardo para regresar a Siberia, su meta eran 50 kmts. Ricardo decidió medírsele a San Miguel, al saber que Nobile pensaba llegar hasta allí. Así que los tres emprendimos el recorrido de  los 5 kmts hasta Canoas, para salir al Muña. Adelante, ya con una buena ventaja marchaban doce ciclistas, Pulga, Ilde y Natalia venían atrás pero no sabíamos a qué distancia.  

Los tres solitarios pasamos canoas, salimos a la autosur, hicimos el retorno y tomamos la vía a Sibaté. Gran parte del camino al pueblo se hace bordeando el embalse del Muña, lo malo es que tenemos que soportar el desagradable olor que emanan esas aguas, el mismo del Río Bogotá. Pensar que de niño conocí ese bello depósito de agua, en el cual había un Club Náutico, allí pescaban y  en sus aguas cristalinas hacían competencias de veleros.

Por desgracia algún sabio decidió por allá en 1967 bombear el agua del río Bogotá al embalse del Muña para ampliar la generación de energía del sistema del Charquito, a donde llegan las contaminadas aguas y su hedor, ese que también debemos soportar  cuando bajamos a Santandercito por la vía al Salto de Tequendama. Así el hombre destruye la naturaleza en aras del progreso. Sibaté ha sido la población más damnificada con ese desastre.  No resistí la tentación de parar, haciendo de tripas corazón por el olor, tomé una foto sobre el,estado actual de la represa, el color negruzco y espeso del agua, es el mismo del río Bogotá.

A los 7 kmts llegamos Sibaté, allí estaba Pacho, este fue su comentario: “ Esos manes empezaron a subir como locos y yo decidí esperarlos a Uds.”. Ricardo tomó una ligera ventaja así que los dos tríos de solitarios éramos ahora Nobile, Pacho y Yo, y más atrás Ildefonso, Natalia y Pulga.

Pasando Sibaté inició la subida al Alto de San Miguel, a la rueda de Pacho y Pulga subí los 9 kmts hasta el “Alto del Cuchuco” o San Miguel. Iba escuchando como Pacho animaba a Nobile y le describía los puntos, esta es la planta de gas, esos son cultivos de fresas, arriba hay un peaje que la guerrilla ha volado como cuatro veces,  “sumercé” solo faltan como uno o dos kmts, (realmente faltaban 4 y medio, pero la charla de Pacho le sirvió a Nobile). La subida hasta San Miguel es larga, pero la pendiente es manejable, no tiene tramos duros por lo cual el ascenso es muy agradable. Se pasa por un pequeño túnel en roca sólida, una obra de ingeniería para su época que en su cúspide otrora soportaba las vigas y rieles del ferrocarril. Como no tenía afán, puse pie en tierra y tomé este par de fotos:

Llegamos al Alto, teníamos la esperanza de encontrar al Grupo o parte de este esperándonos, pero “mamola”,  para nuestra sorpresa,  todos habían bajado, no sabíamos que planes tenían, si solo descenderían 6 kmts o si habrían decidido ir hasta La Aguadita. Averígüelo Vargas

Nobile y Pacho pararon para reaprovisionar líquido, Ricardo y yo pasamos el peaje y llegamos hasta el inicio del descenso hacia la Aguadita, había una prueba en ascenso por lo cual la vía estaba congestionada de ciclistas y carros acompañantes. La neblina impedía ver más de 50 metros adelante, así que optamos por regresar a  reunirnos con Pacho y Nobile a esperar a Pulga y alos García, luego a quienes habían decidido bajar. Buena disculpa ¿cierto?. Marcolino bajó en su vehículo para acompañar a los imaginábamos debían venir subiendo.

Llegaron Pulga, Natalia e Ilde, los solitarios por fin logramos conformar un grupito. De los 11 restantes ni idea. Previendo lo que nos esperaba Ilde invitó caldito a su hija, guardaba la esperanza de que Marcolino apareciera pronto para que Natalia siguiera en el vehículo. Como no llegaban comenzamos a descender hacia Sibaté, allí Pulga recibió la llamada de Marcolino, quien informó que estaba en la Aguadita tomando " aguapanlita" con queso, mala noticia para Ilde y Natalia.

En el cruce con la Autosur Pacho tomó el camino a Soacha y los otros cinco seguimos por Canicas, nos faltaban aún 30 kmts y ya llevábamos casi 80 de recorrido. Nobile siguió con Ricardo. Pulga y yo decidimos continuar acompañando a Ilde y a su hija Natalia. En la subida me adelanté y los esperé en Mondoñedo.

Justo cuando los cuatro íbamos a retomar el camino llegaron Manuel y  Reinaldo y al rato William. Nos enteramos de que ellos habían bajado hasta un sitio llamado Agua Bonita, en nuestra época se llamaba “Los Quesos”. En la calle 13 paramos para esperar a Ilde y a Natalia y allí llegaron otros dos, Geoffre y Pablito, así, con que ese grupito de 9 que se fue conformando en el camino llegamos hasta Siberia, la lluvia a nos venía persiguiendo. Nobile y Ricardo llegaron unos minutos antes.

Cuando  llegaron Marcolino, Laura, Camilo y Diego a Siberia eran ya las 2 y 30 de la tarde.

Si bien es cierto que los muchachos hicieron hoy un esfuerzo enorme en esta etapa, debo destacar la actuación de las mujeres, que hoy nos dieron una lección a más de uno. Natalia una niña que hace poco cogió la bici hoy se hizo desde su casa casi 130 kmts en compañía de su padre, algo de admirar. Nobile se aplicó 109 kmts y sin ayuda hizo todo el recorrido, ahora veo de dónde saca Camilo el coraje. Finalmente Laura, la de la “cadencia infinita”, con su pasito “tun tun” sube cualquier montaña que se le atraviese. Ana hasta ahora inicia pero irá incrementando su recorrido y buen desempeño como nos tiene acostumbrados.
En Siberia les pregunté a cada grupo por el kilometraje recorrido. Este es el resumen:

Los que bajaron a la Aguadita recorrieron 99 kmts, quienes solo llegaron hasta Agua Bonita acumularon 127 kmts  los que llegamos solo hasta el Alto y no bajamos teníamos 109 kmts en los cuenta kilómetros. No entiendo, debe haber un error. ¿Sería que alguna extraña fuerza magnética “desviroló” los cuenta Kilómetros?. ¿Alguien decía alguna mentirita?. Lamentablemente no les puedo explicar, pues desafortunadamente no tengo información sobre lo que pasó después de San Miguel y al regreso.

Lo único sería que alguno de los que bajaron a La Aguadita o hasta Agua Bonita, se pusiera en la tarea de escribir una crónica, algo que no es fácil, sin embargo había que intentarlo. Al llegar a casa envié algunos mensajes por Whatsapp a varios de los 11 que bajaron, sugiriendo que me enviaran un parrafito contando cómo vieron la etapa. Aspiraba a que por lo menos uno de ellos me respondiera, optimista que es uno.

A las 6 de la tarde cuando iniciaba la redacción de esta crónica, me quedé dormido, nadie había respondido. La verdad  había sido demasiado optimista y además era una indelicadeza abusar de mis compañeros que estarían igual de cansados como para ponerse a escribir.

Entonces el sonido de los mensajes de Whatsapp y el correo me despertaron, vean Uds. la grata sorpresa, CicloBR demuestra una vez más que este es un gran equipo:

MI MAYOR DOSIS DE BICI


Por: Manuel García

Luego de una dosis amable ascenso entre la población de Sibaté y el alto de San Miguel algunos de los compañeros se animaron a descender unos cuantos kmts , por aquella olvidada vía que que vio nacer a uno de nuestros más representativos ciclistas colombianos como fue Lucho Herrera, "El Jardinerito".

Esta vía en el pasado servía como escape hasta la población de Fusagasugá, para descongestionar la ruta Fusagasugá – Bogotá, cuando no existía la doble calzada que hoy gratamente recorren los coterráneos de Melgar Girardot y la bellísima ciudad de Ibagué, entre otras.

William, Diego, Reinaldo yo descendimos 7 Km, hasta Agua Bonita donde papá e hijo se dieron una dosis de "Aguapanela" caliente con queso.

Camilo, Eduardo Laura y Javier bajaron unos cuantos km más hasta La Aguadita. El regreso lo hice acompañado por Reinaldo, mientras que la pareja de la familia Duarte hicieron lo mismo gastando la carga energética que les dio la "aguapanelita".

Mi dosis fue 124 kmts, la máxima que he hecho desde que inicié. Menos mal que la mayoría era plano.. Pero muy buena etapa.

Escuché que desde la Aguadita el ascenso fue un poco más exigente, recomiendan que para una próxima la etapa sea solo hasta Agua Bonita.



EL CAPO DE LA COSA NOSTRA



Por: Reinaldo Pulido


Un grupo de ciclistas, compuesto por Diego, Camilo, Mauricio, y Javier nos adelantamos en la subida a San Miguel con el fin de sacar un poco de ventaja al grupo y así poder bajar y conocer esta hermosa vereda, de la cual ya nos habían hablado bastante.

Muy de cerca llegaron también Manuel, Pablo, Laura y Geoffre. Eduardo se puso hoy la camiseta de capo de la Cosa Nostra, pues se lo tomó muy a pecho porque venía endiablado, lo alcanzamos en la subida, pero en el peaje pasó derecho y no lo volvimos a ver, según dicen ni siquiera paró en Agua Bonita, el resto nos reagrupamos en el peaje.

Los primeros en bajar fueron Mauricio y Javier, seguidos de Diego y William, detrás de ellos íbamos bajando a ritmo lento con Manuel, y detrás nuestro Camilo, Pablo, Laura y Geoffre.

Una espesa neblina nos recibió en la primera curva, tuve que parar prender las luces de señalización de mi bici. Al parecer se estaba disputando una prueba con llegada en el alto, venía un grupo bastante disperso subiendo, algunos a buen ritmo y otros en zigzag que dejaba ver lo que nos esperaba a la subida.

William le gritó a los muchachos "Duro que ya casi se acaba" y otro le respondió "Pero la fuerza".



El paisaje era realmente espectacular, bosques altos andinos propios de la región, bastante espesos y helechos gigantes, la carretera en general está en buen estado, bastante pendiente por está vertiente.

A la llegada a Agua Bonita ya se encontraba Diego y William apoderados de dos buenos tazones de aguadepanela con queso, Manuel comió unas galletas y un jugo, ración que a la larga fue poca y tuvimos que parar más delante de Sibaté porque le estaba dando la pálida.

Los más jóvenes: Diego, Camilo, Javier, Mauricio, Laura y Eduardo (que como les dije andaba endiablado) bajaron a la Aguadita, se dejaron convencer de William que les dijo que estaba a 4 Km y era relativamente plano, yo como ya había consultado previamente la altimetría sabía que eran un poco más de 7 km con una pendiente media de 7%, por eso decidimos con Manuel ir subiendo para regresar a un paso sostenido pero suave.

A Camilo la última vez que lo vi se estaba acicalando un ojo en el Alto de San Miguel, supe que bajó porque así lo registro su equipo.

Hasta Agua Bonita llegamos Manuel, William, Pablo y Geoffre.

Eso es todo de este pequeño trayecto, dejó al narrador oficial terminar la crónica.



REVIVIENDO EL PASADO



Por: Geoffre Mateus

Es reconfortante volver a sentir las sensaciones que desde hace 20 años tenía en mi mente sobre la agradable subida al Alto de San Miguel desde el parque del municipio de Sibaté, hoy con un bajo flujo vehicular y con un paisaje hermoso que no ha cambiado mucho.

Empezamos la subida saliendo de Sibaté, un grupito conformado por Javier, Camilo, Mauricio; el Chinazo, Reinaldo, Manuel, William y Diego Duarte cogieron la delantera, nos quedamos un poco Pablo, Geoffre y Laura. Llegando al Alto cubierto de niebla nos encontramos con Camilo tomando Pony malta con chocorramo "la receta perfecta", ahora sabemos cuál es el secreto para su rendimiento.

Iniciamos el descenso, pasamos el peaje que parece ha servido ya que la vía esta bien pavimentada y en medio de la niebla que se tornó cada vez mas espesa, alguien preguntaba cuántos kilómetros van a bajar ? (creo que era yo). Luego gracias al verde y hermoso paisaje que se empezaba a descubrir entre la niebla se nos olvidó la graciosa pregunta, además por los desfiladeros donde muy abajo se podían observar los vehículos y ciclistas en las "SSS" de la carretera, pero estábamos tan entusiasmados que continuamos con el descenso que después de 7 Kms. nos llevó hasta un caserío llamado "Agua Bonita", donde el grupo puntero estaba disfrutando de una deliciosa aguapanelita con queso.

Allí Manuel y Reinaldo tomaron el retorno hacia el Alto de San Miguel, luego lo hicimos William, Pablo y yo.. Continuaron el descenso hacia "La Aguadita" Javier, Mauricio y el Chinazo, luego lo hicieron Camilo, Diego y Laura.

Después de unos kilómetros de ascenso tomó fuerza "la pregunta graciosa" (se los dije) y a nosotros también nos tocó sacar fuerzas de donde no las teníamos ya que la subida nos presenta unas pendientes superiores al 10%, pero que gracias al entorno que rodea la vía, su paisaje y la humedad propia del "Alto", se convierten en los ingredientes adecuados para la inspiración que necesitan los escarabajos de CicloBR para lograr su cometido.

El último kilómetro y medio para llegar al Alto presenta sectores con pendientes del 12 y 13%, por lo cual pareciera que la inspiración ha llegado a su fin, pero que con gran esfuerzo logramos coronar y las personas al lado de la vía así lo confirmaban con la expresión "hágale que ya llegó".

Así fue nuestra experiencia del día de hoy en el "Alto de San Miguel".



PRUEBA SUPERADA


Por: Pablo Torres


Subir más de 7 kmts desde Agua Bonita al Alto de San Miguel fue para mí, además de un gran esfuerzo físico, un ejercicio de memoria, recordando viejas épocas.

Hoy lo encontré nublado y con las mismas curvas de peraltes muy duros, casi imposibles, tanto que por poco renuncio.

Llegué al Alto pero pensaba en que aún me faltaban Canoas Mondoñedo, final feliz en Siberia.

Prueba superada

PORQUÉ NO ME QUEDÉ VIENDO T.V



Por: Javier Pirateque



Lo primero que me sorprendió bajando hacia la Aguadita fue la cara de sufrimiento que tenían los que iban subiendo. En verdad eran un poco más expresivas de lo normal, pero yo solo me imaginé que era por lo que iban en competencia o porque estaban siguiendo la moda impuesta por Fabio Aru…más tarde me daría cuenta que no era así.

Lo primero que hicimos apenas llegamos fue recargar energía con agudepanelita, arepa y una morcillita para compensar la falta de desayuno. En verdad todos estábamos muy relajados, aunque creo que yo un poco más pues pensaba que 13 km no era mucho, que no habría problema pues ya había hecho etapas más duras.

Empecé muy rápido porque quería llegar lo más pronto posible y porque estaba muy confiado, pero craso error…al kilómetro 7 u 8 ya me estaba pasando Diego y al rato Camilo. Yo ya iba muy cansado y en verdad solo quería llegar así que solo los vi pasar.

En ese instante decidí que ya no quería ver más el cateye porque me daba lo mismo ir a 8 o a 15 km/hr, simplemente ya no podía ir más rápido…me concentre en otras cosas y trataba simplemente de seguir pedaleando…pensaba en como había hecho Miguel Ángel López para haberla completado en 48 minutos, por qué no le había puesto otro piñón más a la bicicleta, porqué le gusta uno sufrir tanto si me había podido quedar durmiendo jeje…

Llegó un punto en el que se me había acabado el agua y ya no tenía más fuerzas…empezaba a zigzaguear cuando me paso Marcolino y Laura en el carro. Al fin no pude más…me bajé y me tome una gaseosa en una tienda…tome fuerzas de nuevo y arranqué.

En ese momento me paso Mauricio y apareció el Chinazo. Afortunadamente, ya quedaban como 300 metros y por fin llegó el momento de la gloria.

Fue una etapa muy bonita y creo que la montaña más dura que he subido. Se disfrutó de hermosos paisajes y se sintió una gran satisfacción por lo logrado.

Con razón a Lucho Herrera le gustaba entrenar en ese lugar!



UN PACTO QUE NO EXISTIÓ


Por: Camilo Pulgarín.

La verdad tenía planeado planeado hacer la subida denominada "El alto de Lucho Herrera" , sabía que tenía 13.7km al 6.1% de pendiente promedio.

Al llegar al alto de San Miguel, iniciamos el descenso, con poca visibilidad debido a la intensa neblina. En algunas curvas uno siente sentir que casi se va de cabeza, con lo cual ya me imaginaba cómo sería la subida, pero ya estaba decidido.


Al llegar al pueblo de La Aguadita, paramos, era hora de reaprovisionarnos de agua y de paso recargar energía con Aguadepanelita y arepa, necesitábamos tener fuerzas para lo que se nos venía, el ascenso. Antes de iniciar la tarea del ascenso pensé que habíamos hecho un acuerdo de amistad para subir agrupados, pero incluso antes de dar el primer pedalazo me di cuenta que ese tal pacto jamás existió.(como diría nuestro presidente Juan Ma)

No veía a Mauricio, menos a Javier. Diego se vio en apuros y se fue en busca de ellos. Arrancamos con Eduardo y Laura a subir a paso regulado

Después de recorrer los 13 km, en medio de un paisaje espectacular, una subida exigente con curvas de pendiente de 8% y repechos hasta del 14%.

Llegué al alto en solitario a San Miguel, esperé un rato al resto de mis compañeros, para luego emprender el regreso.



UNA HERMOSA RUTA

Por: Laura Campos

Descender a la Aguadita fue más que agradable, con cada kilómetro que avanzaba era más consciente de que el retorno no sería fácil, pero aún así seguía descendiendo.

Al llegar a la Aguadita nos detuvimos por una bebida caliente y a especular cómo sería la subida, Mauricio, Javier, Camilo, Diego, Eduardo y yo, sabíamos que no había más opción, había que subir. Nos enfilamos uno tras otro, sin embargo, pronto el grupo se fue separando hasta que quedé al final de la ruta, pero me emocionaba el sólo pensar que por esta ruta muchas veces, grandes como Lucho Herrera dejaron huella.

Seguía pedaleando, suave y constante como suelo hacerlo, disfruté de la ruta como en ninguna otra, afluentes de agua por doquier, gran cantidad de musgos y líquenes que retenían la humedad, un bosque con varios tipos de verdes, plantas adultas y juveniles, las que más llamaron mi atención fueron las Cyatheas, enormes helechos arborescentes que se levantaban erguidos en medio del bosque, y sobre ellos, una capa densa de millones de gotas, la neblina. Era un bosque altoandino, un bosque de Niebla!!

Luego llegó la lluvia y el cuadro no podía ser mejor, parecía que en cualquier momento saltaría un duende al camino. Finalmente, ya agotada y faltando 4 km decidí seguir el consejo de Marcolino para unirme de nuevo al grupo en el Alto de San Miguel; una vez nos reagrupamos continuamos la ruta.

En definitiva la ruta más hermosa, no solo por el componente biológico, también por la exigencia de sus pendientes. [Bueno Orlando, espero que sea útil, un abrazo y de nuevo gracias!

Cada vez más feliz en el grupo



ASÍ CONVENCÍ A LAURA

Por: Marcolino Barrera (crónica telefónica)

Cuando bajé hacia la aguadita en el carro, apenas empezaban a subir cinco, habían bajado como seis kmts: Pablo, Geoffre, William Duarte, Reinaldo y Manuel

Seguí bajando y llegando a La Aguadita iban Camilo, Diego y Laura; Eduardo, Javier, Mauricio ya estaban allí. Luego de la aguapanelita con queso a las 11:15 a.m. empezaron a subir, fue cuando llamé a Pulga para avisarle y me dijo que ya iban llegando a Sibaté de regreso, así que ni por el verraco los íbamos a alcanzar.

Javier salió como loco y les cogió ventaja, pero ya llegando iba "atravesado" se bajó tomó gaseosa y se volvió a subir, lo pasaron todos, llegó de último.

Laura me preguntó que cuánto le faltaba, le dije que cuatro kmts y que El Chinazo quien iba adelante le llevaba 15 minutos. Así al convencí de que se subiera al carro pues en esa subida uno se toma más de dos horas.

Pararon un rato y arrancaron a bajar hacia Sibaté, Camilo me dijo que se le quedó la caramañola en la tienda y me tocó ir a rescatarla, la encontré. Los volví a ver abajo en la autopista.

Pirateque y el Chinazo siguieron por Soacha, los demás, Camilo, Laura y Diego cuando me vieron pidieron canoa en el carro y se subieron. Tal vez porque sabía que ya era muy tarde y si seguían llegarían por ahí a las 4 de la tarde a su casa.

Antes del cruce de Indumil vimos a Mauro, el cupo del carro en el porta ya estaba copado,sinembargo le preguntamos que si se iba a subir, pensamos que seguiría perosacó la pata y nos cogió la flota, su bici la pusimos en el baúl.

De esta manera, pasadas las dos de la tarde llegamos en el carro a Siberia.


ME DIJERON UNA COSA PERO LA HISTORIA CAMBIÓ

Por: Diego Duarte



Antes de comenzar a subir a San Miguel Eduardo me dijo que íbamos a bajar un poco más, pero luego llegó Mauricio, me preguntó que si me animaba a bajar hasta la Aguadita, son solo 13 kmts me comentó. Pensando en la subida le sugerí que bajáramos solo una parte, pero al llegar al Alto de San Miguel la historia cambió.

Como yo no conocía por ese lugar dejée que ellos bajaran primero, descendí con mi papá hasta Agua Bonita, enseguida apareció Reinaldo, él dijo que mientras nosotros comíamos algo él iba a empezar a subir, luego llegaron Camilo y Laura. Eduardo y Mauricio no aparecían, entonces decidimos seguir bajando pero mi papá no quería,

Laura ya lo había convencido de que nos acompañara; llegaron Pablito y Geoffre, ellos dijeron que se devolvían ahí, mi papá aprovechó para dar media vuelta. Con Camilo y Laura seguimos bajando buscando a Mauro y a Eduardo, cuando nos dimos cuenta ya estábamos en la Aguadita y ellos estaban allí con Javier.

Comimos algo y empezamos a subir escoltados por Marcolino. Al empezar el orden en la subida era Javier, Mauricio, Eduardo, Laura, Diego y Camilo, pero en el camino cada uno cogió su ritmo y ese orden empezó a cambiar al llegar otra vez al alto de San Miguel el orden fue: Camilo, Diego, Mauricio, Eduardo, Laura y Javier pero lo que con Camilo no nos explicamos es que Laura nos dijo que los últimos 4 kilómetros los subió en el carro, pero nosotros la vimos llegar en cicla.

Después de cruzar Sibaté Eduardo nos dijo que lo mejor era que Camilo, Laura y yo nos montáramos al carro por que ya era la 1:30 y daba pena con Marcolino demorarlo más, y Javier y él cogerían por Soacha.

Antes se nos había adelantado Mauricio porque no paró en San Miguel, luego en Canoas lo vimos y le dijimos que si quería subirse, de una mandó el pie a tierra y se subió con alegría al carro.



DOS CLAVES PARA SUBIR BIEN DESDE LA AGUADITA


Por: Mauricio Ordóñez


Esta es una etapa que como otras varias tenía pendiente em mi bitácora, era mi deber aprovechar esta oportunidad por la connotación especial de ser ruta de entrenamiento de Lucho Herrera.

Después de leer el blog de altimetrías decidí por una parte parquear en Mosquera para poder bajar a la Aguadita y por otra subir suave la segunda parte desde Agua Bonita así no me resultó tan dura.

Lo que no me esperaba era llegar casi a las 2 p.m a Mosquera y a las 3 p.m. a la casa y eso que Marco me recogió pasando Canoas al regreso.

Muy buena etapa, exigente y agradable recorrido



IBA PARA EL ALTO DEL VINO Y TERMINÉ EN EL ALTO DE SAN MIGUEL

Por: Ricardo Rodríguez Ramírez

3 de marzo no inicio del todo bien, al recibir una llamada a las 5 a.m. de uno de mis compañeros con quien había quedado de encontrarme en Siberia para dirigirnos al alto del vino informándome que no podría asistir pero que los otros dos habían confirmado la noche anterior, motivo por el cual me alisté y me dirigí hacia Siberia. Al llegar decidí llamar para comprobar si venían en camino pero lamentablemente no era así…

Decidido a aprovechar el día me dispuse a alistar mi recorrido, cuando de repente a mi lado gratamente vi a unos ciclistas que portaban un uniforme peculiar para mi vista, CICLOBR, ellos me miraron y reconocieron el escudo que nos cobija de una u otra forma y amablemente entablamos conversación. Inmediatamente pregunté cual sería la ruta que iban a tomar, "SIBERIA-SAN MIGUEL", me respondieron lo cual inmediatamente me desmoralizó un poco, ya que nunca había realizado una travesía tan larga. Sinembargo me dijeron que en cierto punto algunos se devolverían y que llevaban un carro acompañante por si era necesario, y con toda su amabilidad me animé a seguirlos.

Una vez me presente y sentí un caluroso saludo de bienvenida por parte de los demás compañeros arrancamos (sin anestesia). Mi primera sensación en el grupo fue muy agradable verme incluido en un pelotón de más de 4, me ubiqué en la parte trasera del grupo para poder apreciar su magnitud los primeros Kilómetros trascendieron suavemente hasta que uno de los compañeros preguntó por una herramienta para tratar de subir el sillín de su hija a lo cual yo respondí y rápidamente nos hicimos a un lado del camino e intentamos solucionar el inconveniente pero no se pudo, momentos valiosos ya que el grupo siguió su marcha y el intentar alcanzarlos me tomó más de 4 km a casi 40 Km/h.

Pero finalmente los alcancé antes de iniciar el ascenso al Alto de Mondoñedo. Al comenzar la subida se empezó a estirar el lote y en ese momento me embargaba la duda por la suerte del señor y su hija a quienes les habíamos tomado ventaja y hasta donde sabía la chica también era su primera salida con el grupo. Pero a mitad de la cuesta me sorprendí satisfactoriamente con un gesto de uno de los compañeros quien decide devolverse a dar acompañamiento a los rezagados.

Primera parada en el cruce vía la Mesa o Soacha, la correspondiente sesión fotográfica y los refrigerios, trataba de terminar el bananito cuando dieron la largada nuevamente y comenzaron las escaramuzas de: "bus directo a la Aguadita", "quien más se sube?", etc. Lo cual me inquietó un poco ya que no escuchaba quienes eran los que se iban a devolver; pero en el descenso ya reconocí a los compañeros que harían su retorno en INDUMIL.

Fue allí cuando la Señora Nobile me sugirió que hiciéramos el recorrido completo según la planeación y me decidí a continuar. Junto con don Orlando seguimos nuestra travesía, y en Sibaté nos esperaba un compañero más con quienes llegamos al alto de San Miguel.

Hicimos el intento con Don Orlando de ver si se veía el rastro de los demás compañeros pero la neblina impedía la visibilidad. El solo devolvernos en las primeras curvas fue difícil me imagino el esfuerzo de quienes se arriesgaron a continuar. Era hora del regreso, nos esperaban otros 52Km que con paso regulado y constante los fuimos recogiendo al paso de las horas, finalmente llegamos al Kiosko de inicio en Siberia tras un poco de brisa, de sol, de lluvia y muchos parajes que se disfrutaron al giro de las bielas.

Lo único que queda después de un día como hoy es el agradecimiento sincero a un grupo de ciclistas que hacen de un Domingo normal un EXCELENTE comienzo de mes.

Una gran satisfacción, todos a quienes pedí que me colaboraran enviándome un parrafito con su experiencia sobre la etapa de hoy, atendieron, sin excepción, la solicitud y sacrificando su descanso luego de semejante recorrido se sentaron a escribir, no sabían que su texto se publicaria tal cual (solo les coloqué el título)

Vaya equipo de redactores que tenemos en CicloBR, aparecieron 10 cronistas nuevos que con sus agradables relatos y descripciones completaron de manera magistral la crónica de hoy. Esto me confirma que estamos en la dirección correcta, que no solo es un loquito a quien le gusta hacer relatos a veces aburridos, por el contrario cada ciclista de los que que buscan la crónica en esta web los lunes para volver a vivir la historia, es capaz de continuar con esta tarea porque eso se ha convertido en complemento de la montada dominical en bici.

Mil gracias a todos.

En adelante tendremos que llevar otra lista además de la de Conductor elegido, cada semana podemos designar al "Cronista elegido" .

Fotos en CicloBR Facebook

Feliz fin de semana

PD: Una gripa le impidió asistir a Molanito, promotor de esta etapa y consumado escritor. Su pluma habría completado el mosaico de cronistas.

 
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